Mejora la relación con tus padres

Una de las frases que más define la convivencia en familia es “Uno no elige a su familia” y por supuesto, en ocasiones la relación con tus padres no es muy cercana o hasta tensa.

Sin embargo forma parte de crecer es aprender a convivir con ellos. Sobre todo en la etapa de la adolescencia y la adultez la diferencia entre los criterios personales hacen de la convivencia un fenómeno realmente dificultoso.

Es por ello que es preciso entender que muchos padres solo anhelan una vida llena de buenas experiencias para sus hijos. Si algo definitivamente caracteriza a los padres, es la experiencia que se les va asentando con el paso del tiempo.

En ocasiones estas mismas preocupaciones hacen de la vida de algunos un desequilibrio tedioso entre lo que quieren y lo sus padres desean. Por ello es importante conocer la forma de dialogar o conseguir algo fructífero para ambas parte. Recuerda que en algún momento tu harás tu propia vida y difícilmente encontraras lugares en los que refugiarte. Tus padres siempre estarán ahí, así que aprende a darles el lugar que merecen.

Puntos clave de la relación con tus padres

  • Aprende a conversar con tus padres. Ya sea de tus problemas o incluso de los acontecimientos diarios. Las mejores relaciones entre padres e hijos mantienen un punto clave específico, la comunicación. Esto no solo te define como persona, sino que además te ayuda a conocer a tus padres de la misma forma.
  • Disculparse es la mejor forma de curar heridas. Incluso si es algo que apenas reconoces pero que paso hace mucho tiempo. Al igual que a nosotros, ciertas acciones o palabras generan una sensación difícil de procesar. Disculparse o admitir fallas representa una forma precisa de cultivar tu relación con tus padres.
  • Demuéstrales que te importan. En muchas ocasiones, la costumbre de que nuestros padres siempre estén a nuestro lado hacen que demeritemos su importancia. Aprende a compartir momentos con ellos en los que se pueda denotar tu interés por sus acontecimientos o problemas personales.
  • No olvides las buenas costumbres. Podrá parecer tonto, pero desear un buen día, dar las gracias o incluso llamar a tus padres una vez al día, generan una mejor convivencia.