Frutas deshidratadas: ¿una opción saludable?

Las frutas deshidratadas son cada vez más una opción para los momentos de snack. Conoce los beneficios y cómo deshidratar fruta en casa.

Las frutas deshidratadas y su consumo están cada vez más en boga. Prácticas para llevar y comer en cualquier lugar. Sabrosas y (cada vez más) variadas, las frutas deshidratadas, parecen haber llegado para quedarse.

En términos de precio, aún no son totalmente accesibles (unos dos euros un paquete de 60gr), pero puede deshidratarse fruta de forma casera.

Frutas deshidratadas: ¿cuáles son los beneficios?

Las frutas deshidratadas por lo general contienen un contenido de fibra mayor que el tamaño de la porción de fruta fresca. Estas fibras ayudan en el funcionamiento del sistema digestivo.

Además, el consumo de estos alimentos da la sensación de satisfacción y saciedad. También son fáciles de transportar y están disponibles durante todo el año.

¿Vitaminas y minerales se pierden en el proceso de deshidratación?

Esta cuestión puede ser considerada una “media verdad”. Expertos en nutrición aseguran que la mayoría de las vitaminas y minerales se mantienen en las frutas deshidratadas. Sin embargo, hay algunas, en particular, la vitamina C, que en el proceso de pérdida de agua de estos alimentos, acaban también por desaparecer.

¿Una buena opción de snack?

Sí, las frutas deshidratadas pueden efectivamente ser una buena opción de snack, cuando son bien seleccionadas. En vez de comer un pastel o una tostada cargada de mantequilla, opta por las frutas más saludables y sabrosas.

¡Atención con las etiquetas!

No todo lo que está a la venta es realmente una opción saludable. Si por un lado hay frutas deshidratadas que son, efectivamente, sólo fruta, hay otras opciones en el mercado donde se añaden grandes cantidades de azúcar para contrarrestar la acidez que la fruta adquiere con el proceso de deshidratación.

Antes de comprar, consulta siempre la etiqueta de los ingrediente y echa un vistazo a la adición de azúcar o no de las frutas deshidratadas.

¿Cómo deshidratar fruta?

Una alternativa para controlar los niveles de azúcar sin que esto pese en la cartera puede ser el hacer tu propia fruta deshidratada.

Lava bien la fruta, corta en pedazos pequeños y distribuye por un tablero. Lleve al horno a unos 60 grados. Controla el tiempo hasta que la fruta quede con el aspecto típico de las frutas deshidratadas.

Para este proceso, debes elegir frutas firmes y maduras (pero no en exceso). También es importante que vayas sacudiendo la bandeja del horno para homogeneizar el proceso de deshidratación.

Hay que concluir que la fruta natural será siempre fruta natural y, cuando sea posible, debe ser privilegiada. Sin embargo, para aperitivos y para cuando no nos es tan fácil de transportar y cortar la fruta verdadera, la fruta deshidratada puede ser una buena opción nutricional.