El orgullo y los conflictos que puede generarnos

Este particular modo de conducirse en la sociedad cierra cualquier posibilidad de integrar equipos de trabajo y de aceptación en general. A nivel laboral, ocasionan grandes conflictos dentro de las organizaciones y afectan el clima laboral puesto que no son capaces de integrarse.

Al no poseer cualidades propias de liderazgo, si se les otorga la posición de jefes, la ejercerán desde el autoritarismo.

Fijan competencias insanas

Por sus características, suelen ser personas con un sentido de competitividad exacerbada, la cual dirigen de forma negativa hacia las demás personas. Son competidores atroces y desleales, buscan demostrar en todo momento su superioridad.

No se esfuerzan por mejorar o crecer como seres humanos porque la estimación excesiva que sienten hacia sí mismos les ubican en un nivel superior que les imposibilita la autorreflexión y el reconocimiento de sus errores.

Carecen de humildad

El elevado nivel en el que se auto-asignaron estas personas les impiden colocar los pies sobre la tierra y ver la vida de forma objetiva. Por el contrario, se alejan de la humanidad y se creen una especie de semidioses.