Crean refugio en el desierto para las personas alérgicas a la vida moderna

Una pequeña comunidad sin red eléctrica en Snowflake, Arizona se convirtió en un refugio para personas que sufren de sensibilidad química múltiple (MCS). A menudo denominada enfermedad ambiental (EI), la afección es un trastorno crónico en el que la exposición a los productos químicos y la tecnología cotidiana causa síntomas de intensidad variable.

Algunos de los síntomas del MCS son simplemente molestos y van desde dolor muscular hasta fatiga general. Según los informes, otros son paralizantes, como náuseas intensas, migrañas, pánico repentino e incluso vértigo. Las víctimas afirman que sus síntomas coinciden con la exposición a productos químicos y tecnologías que los rodean, como fragancias, telas sintéticas, pesticidas y Wi-Fi. La mayoría de los médicos dudan en legitimar la condición, citando la falta de evidencia científica, llamándola “condición psicosocial con síntomas físicos agudos”. Por esta razón, los pacientes que generalmente se autodiagnostican, a menudo tienen dificultades para encontrar ayuda médica para la enfermedad, y deben recurrir a tratamientos alternativos.