Cómo saber si eres un genio con esta ecuación matemática simple

Al crecer las matemáticas eran o bien lo único que nos quitaba el sueño durante clases o las lecciones más tortuosas. Para los aficionados, la matemática era la isla de la razón en un desierto de escalas graduables y desviaciones. La respuesta o era correcta o no, y el camino a la respuesta correcta seguía una lista clara de reglas. Si tuvieses un profesor al que no le caías bien, esta clase era la manera de comprobarlo.

Al mismo tiempo, ese énfasis en las reglas y la razón hacía que matemáticas fuese terriblemente aburrida para niños que querían que sus imaginaciones volaran. Aunque un mal profesor puede ser frustrado por la matemática, uno bueno puede dejar su huella motivando a  los alumnos a que se expresen en el arte, el Inglés, y las clases de música. Honestamente, todo se resume en qué lado de esta escala te pareció mejor en cuanto a tus fortalezas e intereses.